viernes, 18 de agosto de 2017

Juego de patriotas (1992)


                                Que comience el juego

                                    

Suspense y espionaje en este filme dirigido por Phillip Noyce y basado en la novela de Tom Clancy del mismo título, siendo una secuela de La caza del Octubre Rojo pero con actores diferentes en los papeles principales, pues aquí Harrison Ford interpreta a Jack Ryan y Anne Archer a su esposa Cathy, mientras que James Earl Jones es el único remanente al repetir su rol como el almirante James Greer, ya que el nuevo reparto incluye a Sean Bean, Thora Birch y James Fox. Estrenada hace 25 años, le seguiría dentro de la saga del personaje Peligro inminente, entrega también protagonizada por Ford y Archer.

                               


Jack Ryan es un analista retirado de la CIA que pasa las vacaciones con su familia en Londres, donde son testigos de un ataque terrorista contra Lord William Holmes (Fox), miembro del gabinete británico para Irlanda del Norte. Ryan interviene y resulta herido, pero acaba matando a uno de los asaltantes, Patrick Miller, mientras que el hermano mayor de este, Sean (Bean), observa todo. Los atacantes que quedan huyen mientras Sean es arrestado por la policía. Recuperándose, Ryan es llamado a testificar en un tribunal contra Miller, quien forma parte de una célula durmiente del IRA, siendo luego condenado por sus crímenes. Mientras es trasladado al sudeste de Inglaterra, a una prisión de la isla de Wight, el convoy que escolta a Miller es emboscado por sus camaradas, incluyendo a Kevin O´Donnell, quien ejecuta a los agentes y coordina la fuga.

                                           



Miller y sus compañeros huyen hasta el norte de África para planear otro intento de secuestro de Lord Holmes. Miller también persuade a varios miembros del grupo para que le acompañen hasta EEUU y así matar a Ryan y a su familia. Precisamente Ryan sobrevive a un intento de asesinato orquestado por Annette, lugarteniente de Miller, y un cómplice, fuera de la Academia Naval en Annapolis. Más tarde, Miller y un secuaz atacan a la esposa y a Sally (Birch), la hija de Ryan, en una concurrida autopista, hiriendo a ambas. Enfurecido por el ataque a su familia, Ryan decide volver a trabajar para la CIA tras haber rechazado anteriormente la llamada de su antiguo superior, el vicealmirante James Greer.



Ryan llega a la conclusión de que Miller ha tomado refugio en un campo de entrenamiento en Libia. El servicio aéreo especial británico ataca y mata a todos en el campamento mientras Ryan mira la operación en vivo a través de una transmisión por satélite. Lo que Ryan desconoce es que Miller y sus compañeros ya habían abandonado el campamento y que se dirigían de camino a los EEUU para escenificar su siguiente ataque. Lord Holmes decide visitar a Ryan en su casa para presentar de manera formal su candidatura a la Real Orden Victoriana, proponiendo que sea nombrado caballero británico. Con la ayuda del traicionero ayudante de Lord Holmes, el grupo de Miller da con Holmes en la casa de Ryan en Maryland.

Allí matan a agentes del servicio de seguridad diplomática estadounidense y a policías estatales que vigilaban la residencia, tratando de secuestrar a Lord Holmes, quien es conducido por Ryan junto a su familia a un lugar seguro para intentar atraer a Miller y a sus compañeros lejos de la casa. El FBI se divide para recoger a Holmes y Ryan trama una trampa para dejar a su familia y al Lord cerca de la costa mientras se aleja en una lancha. Miller, O´Donnell y Annette lo siguen en otra embarcación y tras darse cuenta de que Ryan los está alejando de Holmes, los dos últimos tratan de convencerlo para que dé la vuelta. Un Miller furioso mata a ambos y continúa su persecución para pillar a Ryan. Miller alcanza la lancha de Ryan saltando a bordo y atacándole, pero Ryan lo impala con un ancla, logrando matarlo.

Los actores que encarnaron a Jack y Caroline Ryan en La caza del Octubre Rojo, Alec Baldwin y Gates McFadden, no estaban disponibles. De hecho, Baldwin estaba ocupado representando la obra de teatro Un tranvía llamado Deseo en el circuito de Broadway. El rodaje de la parte londinense tuvo lugar en la zona de Aldwych, localizado en la ciudad de Westminster, en la capital inglesa, cerca de una estación de metro. Los numerosos cambios realizados por la película respecto a la novela provocaron que Clancy se distanciara de la producción. Y es que Paramount tuvo que ordenar volver a rodar el final de Juego de patriotas, pues el estudio pidió cambiar detalles del clímax.

La escena de la lancha no convenció en las pruebas de público previas, ya que dejaban un final demasiado ambiguo. Además, Ford golpeó accidentalmente a Bean con un garfio de la embarcación mientras rodaban la toma final, y como resultado, el que fuera Boromir en El Señor de los Anillos se hizo una cicatriz encima de su ojo golpeado. La música fue compuesta por James Horner, quien incorporó referencias a trabajos de Aram Jachaturián y Dmitri Shostakóvich. También se incluyó un tema de Clannad, un grupo musical irlandés, con letra que aludía al conflicto de Irlanda del Norte, así como piezas de Mozart y John Philip Sousa. La composición de Horner está muy asociada a la música celta.

                                                    



No he leído Juego de patriotas de Clancy, y por lo que sé esta película es fiel al libro, pero basándome en lo escrito en mi reseña de La caza del Octubre Rojo, que sí he leído, esperaba que esta fuese un poquito más cerebral y sin ese final a lo Indiana Jones. Es desde luego una historia interesante y una vez más Ford demostró lo convincente y fiable que es actuando. El director, Noyce, le brindó al filme tensión y la floritura, con Ford aportando un imponente sentido de decencia y humanidad al papel del analista de la CIA Jack Ryan, que prácticamente hizo suyo.

Puntuación: 6,5


                                             



sábado, 12 de agosto de 2017

La caza del Octubre Rojo (1990)

                         Invisible, silencioso, secuestrado

                                              


Intriga y espionaje en esta cinta dirigida por John McTiernan y protagonizada por Sean Connery, Alec Baldwin, Scott Glenn, James Earl Jones y Sam Neill, basada en la novela super ventas del mismo título de Tom Clancy. La historia está ambientada durante los últimos años de la Guerra Fría e involucra a un capitán naval rebelde soviético que desea desertar a los Estados Unidos con sus oficiales y con el submarino de misiles nucleares más avanzado y reciente de la marina soviética. Un analista americano de la CIA deduce correctamente el motivo y debe demostrar su teoría a la armada estadounidense antes de que se produzca una violenta confrontación entre las flotas soviética y americana y todo se descontrole.

                                                



Paramount logró que esta producción se colase en los 63º Oscar y ganase al menos uno de los premios técnicos a los que optó, mejor edición de sonido, quedándose sin los de mejor sonido y mejor montaje. La banda sonora original la compuso Basil Poledouris, uno de los músicos norteamericanos más legendarios que ha dado el cine, en esta primera y exitosa entrega de la saga de Jack Ryan, creación de Clancy que luego ha sido interpretado por Harrison Ford, Ben Affleck, Chris Pine y próximamente por John Krasinski. En noviembre de 1984, a bordo de un submarino de misiles balísticos de la Unión Soviética, Marko Ramius (Connery) está al frente de este proyecto 941 Akula nuclear con un sistema invisible de propulsión magnetohidrodinámica.

                                                   


Esto quiere decir que no pueden ser detectados por ningún sonar. Ramius pone rumbo al puerto para dirigir las maniobras con el submarino de ataque Konovalov, capitaneado por su antiguo pupilo, el capitán Viktor Tupolev (Stellan Skarsgard). Una vez en alta mar, Ramius asesina en secreto al comisario político Ivan Putin (Peter Firth) y luego transmite ordenes falsas para que puedan dirigir ejercicios con misiles frente a la costa este americana. A la mañana siguiente, el analista de la CIA y antiguo marine Jack Ryan (Baldwin), instruye, tras consultar con el vicealmirante James Greer (Jones) a las autoridades gubernamentales estadounidenses sobre el Octubre Rojo y la amenaza que supone.

EEUU teme que Ramius planee un ataque nuclear no autorizado contra la nación, sabiendo que el grueso de la armada soviética ha sido desplazada hasta el Atlántico. En su informe, Ryan sostiene la hipótesis de que Ramius lo que planea en su lugar es desertar, por lo que le ordenan reunirse con el submarino de ataque americano USS Dallas para demostrar su teoría. Mientras, Tupolev, aunque incapaz de localizar al Octubre Rojo, supone cual es la ruta que ha tomado su antiguo mentor para así interceptarlo. Las intenciones de la flota soviética son desconocidas para EEUU, si bien sus ordenes son hundir el Octubre Rojo. Debido a las acciones de un saboteador anónimo, el motor falla durante unas arriesgadas maniobras a través de un angosto desfiladero submarino.

                                                              



El suboficial de marina Ronald Jones (Courtney B. Vance), técnico del sonar a bordo del Dallas, ha descubierto una forma de detectar al Octubre Rojo usando acústica submarina, trazando un rumbo para interceptarlo. Ryan logra concertar un peligroso encuentro en mitad del océano para subir a bordo del submarino naval americano, donde trata de persuadir a su capitán, el comandante Bart Mancuso (Glenn), para que contacte con Ramius y determine sus intenciones. El embajador soviético informa a los EEUU que Ramius es un renegado, pidiendo ayuda para que hundan el Octubre Rojo. Esa orden es enviada a la flota americana, incluyendo al Dallas, que ha dado con el submarino soviético.

                                                         



Sin embargo, Ryan está convencido de que Ramius planea desertar con sus oficiales y convence a Mancuso para que contacte con este y le ofrezca ayuda. Ramius se muestra estupefacto por como los americanos han adivinado correctamente su plan, aceptando la propuesta. Entonces es cuando organiza una emergencia de su reactor nuclear, ordenando a su tripulación que abandone la nave. Tras ser avistada una fragata americana, Ramius se sumerge y mientras, Ryan, Mancuso y Jones suben a bordo hasta el punto de que Ramius solicita el derecho de asilo en EEUU junto a sus hombres. El Octubre Rojo es atacado de repente por el Konovalov, que lo ha seguido a través del Atlántico.

                                                        


Con los dos submarinos soviéticos maniobrando, uno de los cocineros del Octubre Rojo, Igor Loginov (Tomas Arana), un agente encubierto del DCI ruso y por tanto el saboteador secreto, abre fuego y hiere al primer oficial Vasily Borodin (Neill), antes de retirarse a la bodega de misiles nucleares, perseguido por Ryan y Ramius. Loginov dispara a Ramius, hiriéndole, pero Ryan lo mata antes de que pueda detonar un misil. Mientras, el Octubre Rojo realiza maniobras evasivas con una distracción por parte del Dallas, causando que el Konovalov sea destruido por su propio torpedo disparado. La tripulación del Octubre Rojo, ahora rescatada, observa la explosión desde la cubierta de la fragata americana.

Ignorando al segundo submarino soviético, creen que Ramius se ha sacrificado y escabullido del Octubre Rojo para evitar ser abordado. Toda vez que Ryan y Ramius han completado su subterfugio, navegan hasta el río Penobscot, en Maine, donde el segundo admite que la razón por la que desertó fue que tras serle entregados los planos del submarino, toda un arma nuclear bélica de primera clase, llegó a la conclusión de que no podría apoyar tal acción. Sobre la cubierta del Octubre Rojo, Ramius admite estar contento por haber llegado a América, tanto que le recita a Ryan una frase atribuida a Cristóbal Colón, y como agradecimiento le contesta Bienvenido al Nuevo Mundo, señor.

                                                    



El guion está lleno de referencias a la Marina de los EEUU y sirvió para que el público se familiarizase con los submarinos igual que pasó con los aviones en Top Gun. Se dio permiso para rodar dentro de submarinos estacionados en muelles de Los Ángeles, y parte del elenco aportó su experiencia en la mar, como Connery, quien sirvió en la Marina Real británica; Glenn, que lo hizo como marine, o Jones, quien estuvo en el ejército estadounidense. Marko Ramius iba a ser encarnado en un principio por Klaus Maria Brandauer, que no es soviético sino austriaco, y de hecho estuvo visitando algunos buques reales como el Enterprise. Los diálogos iniciales están en ruso hasta que el personaje de Firth habla en nuestro idioma.

                                                        


Uno de los grandes méritos de esta clase de películas es como hicieron parecer auténticos submarinos en movimiento antes de la aparición del CGI. Hoy día recrear un submarino con un ordenador es muy fácil, así que en la época se recurrió a escenarios prácticos hechos a mano. Poco antes de terminarse de rodar, el Sóviet supremo ordenó acabar definitivamente con el Partido Comunista de la URSS, suponiendo el fin de la Guerra Fría. El sistema de navegación silenciosa en submarinos era por entonces un proyecto negro clasificado y en la película aparece desarrollado del todo, ya que solo en el mundo real los tenían los de clase Ohio y algunas unidades rusas.

                                                         



En la música de la película puede oírse a la tripulación del Octubre Rojo entonar el himno nacional de la URSS, ya que Poledouris se especializó en sus bandas sonoras por dar un toque potente y épico, y esta no era la primera vez que tocaba con ritmos eslavos, pues ya trabajó en cintas que presentaban la denominada amenaza comunista, como Amanecer rojo. Este filme posee una habilidad y una eficiencia que nos sumerge en el ingenioso y engañoso juego de la guerra, mostrando avances tecnológicos adelantados a su época y con un Baldwin convincente en su papel de Jack Ryan dentro de una intrigante trama que te mantiene pegado al asiento y que ha mejorado con el paso del tiempo.


Puntuación: 7,5

                                                         



jueves, 10 de agosto de 2017

The Imitation Game (2015)

                                Descifrando Enigma

                                             

Cinta histórica de suspense dirigida por Morten Tyldum y escrita por Graham Moore,libremente basada en hechos reales. Benedict Cumberbatch interpreta al criptólogo y analista británico Alan Turing, quien en la vida real desencriptó los códigos de la inteligencia alemana para el gobierno británico durante la segunda guerra mundial. El reparto también incluye a Keira Knightley, Matthew Goode, Rory Kinnear, Charles Dance y Mark Strong. El guion de la película parecía que jamás iba a ser adaptado y producido durante años para Hollywood, hasta que lo adquirió la compañía de los hermanos Weinstein, que pagó 7 millones de $ por él  durante una reunión en el festival de Berlín en 2014.

                                                     



Con el texto original escrito desde 2011, al estrenarse fue un éxito rotundo tanto a nivel comercial como de crítica, superando holgadamente su modesto presupuesto y siendo una de las grandes sorpresas del circuito independiente de los últimos tiempos, llegando a acumular ocho candidaturas en los 87º Oscar. Optó a diversos premios, entre ellos mejor película, mejor director, mejor actor (Cumberbatch),mejor actriz de reparto (Knightley) y mejor guion adaptado, el único que ganó. Tuvo otras cinco candidaturas en los Globos de Oro 2014, tres en el Sindicato de Actores 2015 (con distinción al mejor reparto), así como nueve en los premios de la academia británica. Si hay que poner alguna pega al filme es que hay ciertos errores en la narración de determinados acontecimientos históricos, en el propio Turing y en sus relaciones con otros personajes. Sin embargo, a nivel temático, grupos activistas LGBT han señalado que esta producción es loable por llevar el legado de Turing a un público más amplio.

                                                 


En 1951, dos policías, Nock (Kinnear) y Staehl, investigan al matemático Alan Turing tras un aparente robo en su domicilio. Durante la interrogación por parte del detective Nock, Turing le relata sus años de trabajo en Bletchley Park. En 1927, el joven Turing (Alex Lawther) se siente infeliz y acosado en su internado, entablando amistad con Christopher Morcom, quien despierta su interés por la criptografía, a la vez que Turing también alberga sentimientos románticos por él. Antes de que pueda confesar su amor, Turing ve como Christopher muere inesperadamente por culpa de la tuberculosis. Cuando Gran Bretaña le declara la guerra a Alemania en 1939, Turing viaja hasta Bletchley Park, donde bajo la dirección del comandante Alastair Denniston (Dance), se une al equipo de criptografía.

                                                       


Dicho grupo lo forman entre otros Hugh Alexander (Goode), John Cairncross (Allen Leech) y Peter Hilton (Matthew Beard), quienes están tratando de analizar la máquina Enigma que los nazis usan para enviar mensajes en clave. Turing es un tipo con el que es difícil trabajar, ya que considera inferiores a sus compañeros, por lo que investiga sin ayuda diseñando un dispositivo llamado Bombe para poder descifrar Enigma. Después de que Denniston descarte financiar la construcción de la máquina, Turing le escribe al primer ministro Winston Churchill, quien le pone al cargo del equipo y provee de fondos a la máquina. Turing despide a dos de los  miembros menos productivos del equipo y publica en 1942 un crucigrama muy difícil en los periódicos para buscar sustitutos.

                                                  



Joan Clarke (Knightley), una graduada de Cambridge, supera la prueba de Turing, pero sus padres no le permitirán trabajar con criptógrafos. Turing planea que ella viva y trabaje con las empleadas que interceptan los mensajes, compartiendo sus planes con la chica. La máquina de Turing, que él llama Christopher, es construida, pero no puede determinar los ajustes de Enigma antes de que los alemanes reinicien la encriptación de la misma cada día. Denniston ordena que sea destruida y que Turing sea despedido, pero los otros criptógrafos amenazan con marcharse si Turing se va. Después de que Clarke planee abandonar según los deseos de sus padres, Turing le propone matrimonio, lo cual ella acepta.

                                                    



Durante el banquete, Turing confiesa su homosexualidad a Cairncross, quien le advierte de que la mantenga en secreto. Tras escuchar una conversación de una empleada sobre mensajes que ha recibido, Turing tiene una epifanía, percatándose de que puede programar la máquina para descodificar palabras que ya sabe que existen en algunos mensajes. Después de repuntar la máquina, rápidamente decodifica un mensaje y los criptógrafos lo celebran; sin embargo, Turing se da cuenta de que no pueden actuar sobre cada mensaje descifrado, o los alemanes se percatarán de que Enigma ha sido saboteada. Turing descubre que Cairncross es un espía soviético y cuando se enfrenta a él, este discute que sus estados son aliados trabajando por los mismos objetivos.

                                                            


Además, amenaza con contraatacar divulgando la homosexualidad de Turing si su rol como agente doble  es revelado. Cuando aparece otro agente, del MI6, Stewart Menzies (Strong), amenazando a Clarke, Turing revela que Cairncross es un espía. Menzies ya lo sabía y por eso colocó a Cairncross entre ellos para filtrar mensajes a los soviéticos y beneficiar a los británicos. Temiendo por su seguridad, Turing le cuenta a Clarke que abandone Bletchley Park y le revela que es gay, mintiéndole a la chica sobre que nunca le importó su presencia. Tras la guerra, Menzies le dice a los criptógrafos que destruyan su trabajo y que no podrán volver a verse nunca o compartir jamás lo que han hecho. En los años 50, Turing es condenado por indecencia y en lugar de una sentencia a prisión es sometido a castración química para que pueda continuar su trabajo. Clarke lo visita en su casa y contempla su deterioro físico y mental, por lo que lo consuela diciéndole que su labor salvó millones de vidas.

                                                 




Antes de que Cumberbatch se uniese al proyecto, Warner compró el guion por una suma en torno a las siete cifras porque Leonardo DiCaprio estaba interesado en interpretar a Turing. Al final no pudo ser y los derechos volvieron a su autor. Se comprometieron a poner 14 millones de dólares y varios directores estuvieron vinculados en algún momento al proyecto, incluyendo a Ron Howard y David Yates. En 2012 se anunció oficialmente que Tyldum, director de Headhunters, se encargaría finalmente, siendo por tanto su primer trabajo en lengua inglesa. El rodaje se llevó a cabo en la auténtica Bletchley Park, el hogar de los descifradores, entre Oxfordshire y Buckinghamshire.

El dispositivo Bombe que aparece en la película está basado en una réplica de la máquina original de Turing, que se exhibe en el museo de Bletchley Park. El título de la cinta hace referencia al test de Turing sobre inteligencia artificial para maquinaria, algo innovador en la ciencia de la época. La música del filme está compuesta por Alexandre Desplat, quien la realizó en sólo tres semanas en los estudios de Abbey Road, recibiendo una candidatura a la mejor banda sonora, que perdió ante otra partitura que también compuso él, la de El gran hotel Budapest. Antes del estreno se hizo oficial el indulto póstumo por parte del gobierno británico a Turing, coincidiendo con el aniversario de su muerte.

Cumberbatch y Strong venían de coincidir en otra cinta de espionaje británica, El topo, y en donde allí eran secundarios aquí sólo el segundo repetía dicha condición, con el primero, como Turing, siendo anunciado en los carteles promocionales como El verdadero enigma era el hombre que descifró el código. Los primeros privilegiados que pudieron ver la película en exclusiva fueron los magnates del mundo de la tecnología, como por ejemplo el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, reunidos en Los Altos Hills, cerca de Silicon Valley. Por parte de esta red social también estaba la socia del jefe, Sheryl Sandberg, Reid Hoffman de LinkedIn, Sergey Brin de Google, la gente de Airbnb y Elizabeth Holmes, fundadora de Theranos, empresa dedicada a comerciar con sangre.

El legado de Turing sin duda ha influenciado a mucha gente importante en la sociedad, como por ejemplo a la que fuera presidenta de Yahoo!, Marissa Mayer; el dueño de Netflix, Reed Hastings; Eric Schmidt de Google; Dick Costolo de Twitter; Max Levchin de PayPal; Susan Wojcicki de YouTube; Jimmy Wales de Wikipedia; el ex secretario de defensa estadounidense Robert Gates y miembros de grupos que hacen campaña por los derechos humanos y de colectivos defensores de los homosexuales como Chad Griffin o la gente de la Alianza Gay contra la Difamación. La película es el trabajo definitivo de Cumberbatch al ser el más destacado en una historia biográfica prestigiosa y eminentemente bien hecha.

No le falta tampoco sus buenas dosis de intriga al guion, perfectamente trasladado a cada fotograma en el que sobresale el sucesor real de Laurence Olivier en esta suerte de prima hermana de cintas como Una mente maravillosa o La teoría del todo. A nivel social, con esta película se logró concienciar una petición que llevaba tiempo esperando ser atendida: amnistiar a cerca de 50.000 hombres que como Alan Turing fueron condenados por indecencia debido a que mantenían relaciones personales íntimas, una medida que se aplicó en el código penal británico hasta 2003 y que no podía ser tolerada más por su carácter anti gay. Por supuesto hubo oposición a esta amnistía general alegando motivos históricos.

La Bombe era una máquina inspirada a partir de una ya vigente que creó un antecesor de Turing, el polaco Marian Rejewski. Nuestro protagonista no la construyó solo, contó con la ayuda de su colega Gordon Welchman, no mencionado en la película y sustituido por Hugh Alexander. Otros descifradores polacos como Jerzy Rózycki o Henryk Zygalski ya se dedicaban desde 1932 a descifrar mensajes alemanes de Enigma en Varsovia. En Bletchley Park también se llegó a descifrar el Código Lorenz, llevado a cabo por Bill Tutte y Tommy Flowers, de nuevo obviados en el filme, a través de la Colossus, un ordenador comisionado por el departamento nacional de comunicaciones.

                                                     


Turing nunca padeció el síndrome de Asperger ni mostró trastornos del espectro autista. Si que sufrió de ginecomastia (pezones caídos) mientras investigaba biología matemática por culpa de los efectos de la castración química a la que fue sometido. Su muerte pudo ser más accidental que por suicidio. Tampoco llegó a coincidir con el jefe del MI6, Menzies. La intriga histórica sobre el matemático británico al que encarna Cumberbatch queda como una figura clave en la ayuda a los Aliados para derrotar a los Nazis y descifrar el código Enigma gracias a su lógica y sus pioneras aportaciones al desarrollo científico de los primeros ordenadores, que se han llamado de siempre computadoras.

Puntuación: 8

                                                              



martes, 8 de agosto de 2017

Dogville (2003)

          Un pequeño y tranquilo pueblo no muy lejos de aquí

                                                    

Esta vanguardista y trágica cinta policíaca escrita y dirigida por Lars von Trier está protagonizada por un reparto coral que encabezan Nicole Kidman, Lauren Bacall, Paul Bettany, Chloë Sevigny, Stellan Skarsgard y Ben Gazzara. Es una parábola que usa escenarios extremadamente minimalistas, más bien como decorados teatrales, para narrarnos la historia de Grace Margaret Mulligan (Kidman), una mujer que está huyendo de unos gánsters y que llega hasta un pequeño pueblo en la montaña llamado Dogville, en Colorado, en donde le dan refugio a cambio de trabajo forzado. Como ella tiene que salir airosa y ganarse la confianza de cada uno de los habitantes del pueblo para quedarse, cualquier intento por su parte de limitar sus servicios le ponen en riesgo de volver a manos de los criminales.

                                                  


                                                   
Aunque ella no tiene posibilidad de decidir por sí misma, su estancia acaba desafiando las vidas de los lugareños y del pueblo de muchas formas. Esta película es la primera de una hipotética trilogía que von Trier proyectó como EEUU, Tierra de oportunidades, a la que siguió Manderlay y que se planea completar con una entrega aún en desarrollo llamada Washington. Se estrenó en el festival de Cannes antes de llegar de forma limitada a los cines y no logró el premio allí porque se lo arrebató la cinta de Gus Van Sant Elephant. Dependiendo de a quien preguntéis, algunos han considerado a esta cinta como la más pretenciosa e irritante de su director, y otros la ven como una obra maestra de culto.

                                                        



                                                       
La historia de Dogville se narra a lo largo de nueve capítulos y un prólogo, cada uno con una frase que describe el fragmento en cuestión, como en las novelas del siglo 19.

                                                           

                                   Prólogo

Dogville es un pequeño pueblo americano abandonado al pie de las Montañas Rocosas, con su acceso pero sin nada más que ofrecer en toda la zona. Se presentan a unos quince ciudadanos, retratados como adorables, buena gente con sus pequeños defectos fáciles de perdonar. El pueblo es visto desde el punto de vista de Tom Edison Jr (Bettany), un aspirante a escritor que pospone su actividad para reunirse con sus paisanos y tratar asuntos diversos. Se ve claramente que Tom quiere suceder a su anciano padre, un médico, como el líder espiritual y moral de la comunidad.

Capítulo 1: Tom oye un disparo y conoce a Grace

Tom es el primero que se encuentra con la señorita Mulligan, quien está a la fuga de unos mafiosos que supuestamente le están disparando. Grace es una hermosa pero modesta muchacha que desea seguir huyendo, pero Tom le asegura que las montañas son un lugar difícil de atravesar. Mientras conversan, los mafiosos se acercan al pueblo y rápidamente Tom oculta a Grace en una mina cercana. Uno de ellos le pregunta a Tom si ha visto a la mujer, lo cual él niega, así que le ofrece una recompensa y le entrega una tarjeta con un número de teléfono para llamarle en caso de que aparezca Grace. Tom decide usar a Grace como ilustración en su próxima reunión, una forma que tienen los del pueblo de demostrar que están comprometidos con los valores comunitarios.

Así podrán recibir un obsequio y querrán ayudar a la forastera. Se muestran escépticos, por lo que Tom propone que a Grace le den una oportunidad para demostrar que ella es una buena persona. Grace es aceptada durante dos semanas en las que Tom le explica que tras su encuentro debe ganarse la amistad y la confianza de la gente del pueblo.

Capítulo 2: Grace sigue el plan de Tom y se pone manos a la obra

A petición de Tom, Grace se ofrece a realizar tareas rutinarias para los ciudadanos, como hablar con el solitario y ciego Jack McKay (Gazzara), ayudar en la tienda, cuidar de los hijos de Chuck (Skarsgard) y Vera (Patricia Clarkson), etc. Tras mostrarse reacios al principio, la gente acepta su ayuda realizando esos quehaceres que nadie necesita realmente pero que aún así les hace la vida un poco más fácil. Como resultado, llega a ser aceptada como parte de la comunidad.

Capítulo 3: Grace se permite darse el gusto de forma provocadora y sospechosa.

De forma tácita, Grace espera continuar con sus faenas, las cuales realiza con mucho gusto e incluso por ello le pagan un pequeño salario que ahorra para comprar un juego de siete figuritas caras de porcelana, una a una, de la tienda de Mamá Ginger (Bacall). Grace comienza a hacer amistades, incluyendo a Jack, que finge que no está ciego. Se gana su respeto incluso bromeando con él para que admita que realmente es invidente. Cuando ya han pasado las dos semanas, todos en el pueblo votan en la reunión que Grace debería quedarse.

Capítulo 4: Momentos felices en Dogville

Las cosas van bien en la localidad hasta que la policía llega para colocar un cartel de Desaparecida con la foto de Grace y su nombre en la entrada de la iglesia. El pueblo queda dividido entre si deberían cooperar con la ley o no, por lo que el ánimo de la gente se nubla un poco.

Capítulo 5: Después de todo es Cuatro de Julio

Todo marcha como siempre hasta las celebraciones del Día de la Independencia, en los que Tom confiesa torpemente su amor por Grace, el cual es recíproco, con todo el pueblo expresando que están de acuerdo en que se ha convertido en un lugar mejor gracias a ella, pero de nuevo llega la policía para colocar otro cartel que esta vez pone Se Busca, ya que parece ser que Grace ha participado en el atraco a un banco. Todo el mundo está de acuerdo en que ella debe ser inocente, pues cuando se produjo el robo estaba haciendo sus tareas diarias para la gente del lugar. Aún así, Tom discute que debido al riesgo incrementado el pueblo alberga a alguien buscado como criminal.

Grace debe demostrar un quid pro quo y realizar más faenas para los habitantes en el mismo plazo de tiempo y con su paga reducida. Hasta este punto, lo que anteriormente era un acuerdo voluntario toma una naturaleza ligeramente coactiva cuando Grace se muestra contraria a dicha idea. Mostrándose aún muy dispuesta y queriendo agradar a Tom, Grace se muestra de acuerdo.

Capítulo 6: Dogville enseña sus colmillos

A partir de aquí la situación empeora, pues la carga de trabajo aumenta para Grace y aparecen inevitablemente los primeros errores, ya que la gente para la que trabaja parece mostrarse indignada por el nuevo horario programado, culpando a la muchacha. Todo va poco a poco intensificándose cuando los hombres del pueblo van con intención de acosar sexualmente a Grace y las mujeres se van mostrando muy bordes con ella. Incluso los niños se muestran perversos hacia la chica: Jason, de sólo 10 años e hijo de Chuck y Vera, le pide a Grace que le azote hasta que ella finalmente obedece ante tal provocación (mi impresión es que von Trier ha despojado a Grace en este punto de la película de todo estatus social y todas sus decisiones la han convertido en un ser vulnerable a ojos de los demás para que la manipulen.)

Las insinuaciones sexuales claramente se han convertido en abuso y toman finalmente un punto crítico cuando Chuck la viola en su casa.

Capítulo 7: Grace finalmente se harta de Dogville, abandona el pueblo y vuelve a ver la luz del día.

Por la tarde, Grace le cuenta a Tom lo que pasó y comienza a planear su fuga. Al día siguiente, Vera se enfrenta a Grace por azotar a su hijo Jason, y Liz Henson (Sevigny), le informa que unas cuantas personas vieron a Tom salir de su chabola muy tarde la noche anterior, sospechando de sus ya conocidas virtudes. Al otro día y durante el crepúsculo, Vera vuelve a encararse con ella, acompañada de Liz y Martha (Siobhan Fallon Hogan), en su choza. Esta última fue testigo de un supuesto encuentro sexual entre Chuck y la chica en el manzanar. Vera la culpa por seducir a su marido y decide castigar a Grace destruyendo sus estatuillas. Grace le suplica que se las reponga y trata de hacer recordar a Vera todas las cosas buenas que ha hecho por ella, incluyendo enseñar a sus hijos la filosofía del estoicismo, que muestra que la felicidad consiste en aceptar la situación tal como viene dada, sin dejarse controlar por los deseos del placer o el miedo al dolor, entender que somos parte del mundo y del orden natural, y que cooperando y siendo justos con los demás progresaremos.

                                                   

Vera usa cruelmente esta filosofía contra la protagonista mientras destruye las estatuillas para las que trabajó tan duro hasta conseguirlas. Grace va a ver a Tom esa tarde y deciden sobornar a Ben el camionero para que la saque del pueblo escondida en el cargamento de su vehículo. En el camino será violada por Ben solo para que el camión gire atropelladamente y devuelva a Grace a Dogville. El pueblo coincide en que no deben dejarla escapar de nuevo. El dinero pagado a Ben para ayudar a huir a Grace ha sido robado por Tom de los fondos de su padre, pero cuando a Grace la acusan del hurto Tom se niega a admitir que lo hizo porque, tal como explica, es la única forma de poder todavía proteger a Grace sin que la gente sospeche.

Así es como finalmente Grace se convierte en una esclava, siendo encadenada, violada repetidas veces y abusada por toda la gente del pueblo. También se ve humillada por los niños que tañen la campana de la iglesia cada vez que es violada, para repulsa de Tom.

Capítulo 8: Una reunión donde se cuenta la verdad y Tom se marcha sólo para volver luego.

Que culmina hasta las tantas en una asamblea general donde Grace, a petición de Tom, narra tranquilamente todo lo que ha tenido que soportar por parte de cada habitante del pueblo hasta que regresa a su choza. Avergonzados y negando lo ocurrido, la gente finalmente decide deshacerse de ella. Cuando Tom le cuenta a Grace la decisión tomada por el pueblo, el hombre le muestra su lealtad por encima de lo que ha decidido el vulgo, pero de repente intenta hacer el amor con ella. Aún encadenada, la muchacha responde a sus insinuaciones diciendo que sería hermoso, pero desde el punto de vista de nuestro amor estaría completamente mal, por lo que deberíamos vernos en libertad.

La chica le pregunta si la idea de usar la fuerza contra ella es la razón de porqué está tan molesto, notando que ambos podrían estar juntos si quisiera, ya que lo único que necesita es amenazarla para llamar su atención, como han hecho los otros. Tom defiende la pureza de sus intenciones, pero reflexionando se da cuenta de que lo que ella dice es cierto. Conmovido por su propia duda, decide que arriesgará su carrera como filósofo si permitiese que su incertidumbre aumentase. Para deshacerse de su causa, decide personalmente llamar a los mafiosos y entregarles a Grace.

Capítulo 9, conclusión: Dogville recibe su esperada visita y la película termina.

Cuando los mafiosos finalmente llegan, son cordialmente recibidos por Tom y por un comité espontáneo de bienvenida de otros habitantes del pueblo. Grace es liberada por los indignados secuaces, momento en el que por fin sabemos quien es ella realmente: la hija de un poderoso capo que se fugó porque no podía soportar el sucio trabajo de su padre, quien la sube a bordo de su Cadillac mientras discuten sobre asuntos morales. Tras una breve introspección, Grace da marcha atrás y concluye que los delitos de Dogville no tienen excusa debido a la dificultad de sus circunstancias. Tom, quien se ha percatado de que los mafiosos suponen una amenaza personal y colectiva, se arrepiente por un momento pero luego racionaliza sobre sus actos.

Grace regresa apenada al coche de su padre, aceptando el poder de este y usándolo para ordenar que Dogville sea eliminada de la faz de la tierra. Grace le cuenta a los gánsters que hagan que Vera observe como sus hijos mueran como castigo por destruir sus estatuillas. Dogville es prendida hasta sus cimientos y todos sus habitantes son masacrados, exceptuando a Tom, quien es ejecutado personalmente por ella con su revolver justo después de que alabe la efectividad en su uso de la ilustración como intento para ahorrarle la vergüenza. Tras la masacre, los gánsters oyen ladridos desde una de las casas, siendo del perro Moses, a quien apuntan con una pistola, pero Grace ordena que el animal viva, porque solo está enfadado desde que le quité un hueso. El trazo de pizarra de Moses se convierte en un perro real y sus ladridos dan paso a los créditos.

Como prueba para determinar si el concepto tendría éxito, se rodó una especie de piloto de Dogville unos años antes del rodaje donde ya aparecían las líneas de tiza y los escenarios dispersos. Como una función de 15 minutos, el ensayo previo contó con los actores daneses Sidse Babett Knudsen y Nikolaj Lie Kaas respectivamente como Grace y Tom. Trier quedó satisfecho con los resultados y la producción pasó al desarrollo del largometraje, quedando la prueba inédita hasta que la película salió en DVD, figurando como contenido extra. La puesta en escena de la historia de Dogville la narra John Hurt a lo largo de nueve capítulos y tiene lugar en un escenario con decorados minimalistas.

                                                            



Hay paredes y mobiliario puestos sobre el escenario, pero el resto del paisaje no está a la vista, sino que son simplemente contornos pintados en blanco con grandes etiquetas sobre los mismos; por ejemplo, las vides aparecen representadas como un trazo escrito, no hay planta real. Esta forma de representar las cosas es muy común en el western, en el cine musical o en producciones de arte y ensayo como Vania en la calle 42. Una puesta en escena tan desnuda como esta sirve para que los espectadores presten atención a las actuaciones y a la narrativa, y de paso nos recuerde lo artificial que es esta película, muy influenciada por el teatro de Bertolt Brecht (La ópera de los tres centavos).

                                                 
La iluminación especial sugiere efectos de la naturaleza como el movimiento de las nubes y sus sombras, mientras que los efectos sonoros se usan para crear la presencia de objetos inexistentes,como puertas que sólo se oyen si un actor las abre o cierra. Rodada en alta definición con cámaras especiales en un estudio de Trollhättan, Suecia, Trier nos señala que su película puede interpretarse como la idea de que el mal puede aparecer en cualquier parte siempre y cuando la situación sea la adecuada. En esa aldea falsa, la cinta contiene un crítico y potente mensaje anti americano, como se ve en los créditos de cierre, ilustrados con imágenes de americanos azotados por la pobreza.

                                             
El danés sabe donde meter el dedo y acompaña dichas imágenes con la canción de David Bowie Young Americans para remarcar su espíritu desafiante dentro de su obra experimental, innovadora y poderosa como manifiesto artístico, si bien se ve lastrada por un punto de vista un tanto misántropo y a ratos algo pedante, características que comparte con otro genio del cine como Stanley Kubrick. De hecho, si la hubiera escrito para el teatro en vez de para el cine, a Trier le tendrían que haber concedido el premio Pulitzer.


Puntuación: 8

                                          

                                                   



miércoles, 2 de agosto de 2017

Melancolía (2011)

                                 Disfruta mientras dure

                                          
Este melodrama psicológico tiene una interesante trama secundaria de ciencia ficción y está escrito y dirigido por Lars von Trier, contando en su reparto con Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Alexander Skarsgard y Kiefer Sutherland. La historia gira en torno a dos hermanas, una de las cuales está esperando a casarse, mientras un planeta interestelar está a punto de colisionar contra la Tierra. La inspiración inicial de Von Trier para la película vino de un trastorno depresivo mayor que sufrió y la percepción que existe sobre que la gente deprimida suele tener tendencia a permanecer tranquila durante los sucesos catastróficos. Como suele pasar en la trayectoria del cineasta de Dinamarca, otras naciones de Europa intervinieron en la producción, como Suecia, Francia o Alemania.

                                                 
Buena parte de la música que se oye es del preludio de la ópera de Wagner Tristán e Isolda, de mediados del siglo 19. Segunda entrega de la trilogía de la depresión tras la ya analizada Anticristo y que concluyó con Nymphomaniac. Dunst es sin duda lo mejor del conjunto, que con sus fallos como todo,es una de las grandes obras de su director. En el principio de la trama se van presentando en una sola secuencia a los personajes principales junto a imágenes del espacio. Esas imágenes virtuales fijas revelan los elementos claves del filme: Justine, la novia (Dunst) sumida en profunda melancolía rodeada de pájaros descendentes a sus pies; un césped rodeado de árboles y un reloj de sol con dos sombras.

                                                           
También aparecen el cuadro de Pieter Brueghel el Viejo Los cazadores en la nieve ardiendo y un caballo negro cayéndose a cámara lenta. De nuevo sale Justine, la novia, siendo llevada por la corriente de un río, con su traje enredado en una planta, y finalmente ella y su sobrino construyendo una cueva mágica antes de que Melancolía impacte contra la Tierra.

                          Primera parte: Justine


                                          

Los recién casados Justine y Michael (Skarsgard) llegan dos horas tarde a su propio banquete en la finca de la hermana de ella, Claire (Gainsbourg), y del marido de esta, John (Sutherland). Justine forma parte de una familia disfuncional: su cuñado parece arrepentirse de haber pagado el enlace; Dexter, el padre, (John Hurt) es un egoista y hedonista que roza el narcisismo, mientras que la madre, Gaby (Charlotte Rampling), es brutalmente honesta y está harta de todo hasta el punto de querer desmarcarse por sí sola de la boda. Nadie pregunta a Justine que es lo que quiere o porqué está infeliz, pero durante la celebración la elogian por ser hermosa. Claire le insta a su hermana que le oculte su debilitante depresión a su nuevo marido, Michael.

                                                  
Justine se fuga del banquete pese a ser sujetada por el traje, que acaba rompiéndose. Llega hasta el campo de golf y allí contempla el cielo nocturno, acuclillándose y orinando en el hoyo 18. El jefe de Justine, Jack, (Stellan Skarsgard) es despiadado, codicioso y goloso. Durante la parte más personal de su discurso nupcial, le apura para que se reúna con él en el trabajo, donde suele escribir copias dentro de plazos, todo ello durante su noche de bodas. La obliga durante toda la velada a que invente un lema para promocionar una campaña basada en un moderno facsímil de otra obra de Brueghel, País de Cucaña (la tierra mítica del exceso). Luego ella abre un libro sobre este cuadro. Durante la parte más crítica de la boda, la hora de cortar la tarta, Justine y Gaby huyen independientemente para ir al baño.

                                                  
El sobrino del jefe de Justine, Tim (Brady Corbet), aprovecha la oportunidad de poder lograr el lema a todo costa y así ascender en su trayectoria profesional, de manera similar a como lo hizo la muchacha previamente y con éxito. A regañadientes pero evitando todos los obstáculos, persigue a Justine durante todo el banquete, la cual no puede consumar el matrimonio con su marido, por lo que va hasta un banco de arena del campo de golf y se folla a Tim, quien luego es despedido por su fracaso, provocando que Justine dimita indignada. Ella y Michael charlan y deciden que su matrimonio ha sido un fiasco, por lo que él se marcha. A la mañana siguiente, muy temprano, mientras monta a caballo con Claire, Justine nota que Antares ya no está muy visible en el cielo.

                                     Segunda parte: Claire

                                                    
John explica que la razón por la que ha desaparecido Antares ha sido porque el recién descubierto planeta Melancolía bloqueaba a dicha estrella de su campo de visión terrestre. Este nuevo elemento es un planeta interestelar que ha entrado en el sistema solar desde detrás del propio Sol, llegando a verse en el firmamento según se aproxima a la Tierra. John está emocionado por ello y no puede esperar a que ocurra el evento predicho por los científicos, cuyo nombre en clave para su aproximación y definitiva colisión ha sido descrito como Danza de la muerte. La depresión de Justine ha empeorado y su hermana es incapaz de lavarla en la bañera.

                                                  
La novia dice que es tan insensible que incluso su plato favorito le sabe a cenizas. Justine ha perdido la cordura y está muy errática, por lo que su conexión con el corcel negro se ha vuelto más remota y frustrada. En un par de ocasiones, el caballo se niega a cruzar un puente sobre un río, volviéndose Justine más brutal conforme la frustración va creciendo, para finalmente y sin piedad azotar al animal hasta caer al suelo. Claire teme mucho al inminente escenario apocalíptico que se avecina pese a la seguridad que muestra su marido. Busca en internet y encuentra un artículo que predice que Melancolía y la Tierra colisionarán sin remedio.

Justine le dice a su hermana que ella sabe algunas cosas, como el número de judías que había en la botella durante el banquete de la boda, y que tiene claro que los dos planetas colisionarán, siendo esto algo bueno desde que la vida en la tierra se ha convertido en algo maligno. Una noche, Melancolía pasa muy cerca tal como predijeron los científicos, para gran alivio de la humanidad. Al día siguiente, sin embargo, Claire se da cuenta que usando un dispositivo casero recomendado por John Melancolía está circulando de regreso, tal como predijo el artículo de internet. Entonces es cuando la mujer comienza a entrar en pánico, buscando a John y hallándolo muerto en el establo del corcel negro, donde se ha envenenado.

Claire suelta al caballo y Justine, que parece haberse recuperado, se ha bañado y dice que ahora ya está purificada del todo. Comienza a caer una granizada y Claire trata de escapar de la finca con su hijo, pero el carrito de golf que conduce descarrila mientras intenta cruzar el mismo puente que se topó Justine antes. De regreso a la cabaña, Claire comienza a aceptar lo inevitable y luego sugiere que se reúnan en la terraza en compañía de vino y música. Justine descarta la idea con una sinceridad brutal. El hijo de Claire está asustado, pero Justine le tranquiliza de que pueden estar a salvo en una cueva mágica, un lugar que le ha prometido construir al crío varias veces. Los tres se sientan en una especie de tipi sin acabar en el exterior mientras comienza otra tormenta. Justine se muestra estoica y calmada, mientras que Claire está llorando profusamente. Permanecen en el tipi mientras Melancolía ocupa todo el cielo y el mundo va llegando a su fin.

La idea para la película se desarrolló cuando el director asistió a sesiones de terapia para tratarse la depresión que padecía. Le contaron que las personas depresivas tendían a actuar más calmadas que otras cuando se veían sometidas a mayor presión, porque ya esperaban que sucedieran cosas malas. La trama no se concibió como algo catastrófico o con ambición de mostrar de forma realista nociones de astrofísica, sino como una vía para examinar la psique humana durante un desastre. Por ejemplo, en una película de James Bond siempre esperamos que el héroe sobreviva. Hay intriga precisamente porque sabemos que eso es lo que va a pasar, la pregunta es como. Aquí es interesante ver a los personajes reaccionar al planeta que se va aproximando a la Tierra.

De ahí que al comienzo se revele como va a ser el final, quitando a los espectadores el suspense de no saber nada, que después de todo suele ser una distracción. Una de las dos hermanas iba a ser interpretada por una de las actrices españolas más internacionales del momento, Penélope Cruz, concretamente Justine, cuyo nombre se tomó del libro Justine o los infortunios de la virtud, del marqués de Sade. Inmediatamente recibió financiación de varias productoras europeas, pero Cruz abandonó el proyecto y su rol se lo llevó Dunst, quien fue recomendada a von Trier por su colega americano Paul Thomas Anderson. El rodaje se llevó a cabo en los exteriores del palacio de Tjolöholm, en la localidad sueca de Halland.

Para los interiores, Trier filmó por cuarta vez en los estudios de Trollhättan, con su habitual estilo usando cámaras digitales y sin repetir tomas, haciendo que su elenco improvisase según instrucciones recibidas. En un filme como este, el director logró de forma intencionada imprimir visualmente un panorama cursi y un tanto hortera, muy trillado y vulgar aunque pretencioso y por tanto no sencillo ni clásico, sino de mal gusto, lo cual encaja con su filosofía de hacer cine. La elección de incluir el tema de Wagner al principio le vino inspirada por Marcel Proust, quien a lo largo de varias páginas de En busca del tiempo perdido concluye que el preludio en cuestión es lo más grande que se ha hecho nunca.


Aquí hay más música que en toda la obra del director desde su debut con El elemento del crimen, y el que predomine Wagner hace que tenga un ritmo y una estética similares a los de la Alemania nazi. Los efectos especiales son de los mismos responsables que en Anticristo, y con ellos se evoca un cierto aire a las obras de arte hechas durante el romanticismo alemán. A la hora de presentarla en Cannes, von Trier se mostró ante la prensa como de costumbre, muy alejado de la corrección política, sugiriendo que ambas actrices protagonistas deberían rodar para él algo de porno duro. También confesó que su padre era un gentil germano, pasando luego a hacer bromas sobre nazis y a decir que admiraba a Hitler y al arquitecto Albert Speer, uno de los socios del führer.

Trier no es antisemita, pero la dirección del festival declaró al director persona non grata, de modo que no podía acercarse al palacio de festivales y congresos de Cannes para hacer promociones y dar entrevistas. Aun así, la película se distribuyó por todo el mundo. Sus trucos dramáticos son más obvios de lo que deberían ser, pero aún así es todo un escaparate para la actuación de Dunst y para la profunda y visceral visión de la depresión y la destrucción que tiene Trier. Cada imagen nos muestra al excelso narrador que es el danés y como su elección del material y el tratamiento que le da subraya su originalidad. De lo enigmático que es puede resultar irritante, pero su trabajo es el de un visionario más grande que la vida.

                                                
En definitiva, esta ópera tragicómica sobre el fin del mundo asienta sus cimientos con la calidad de un cuento de hadas apocalíptico y con excelentes actuaciones, un triunfo más dentro de la trayectoria del cineasta danés que más da que hablar siempre, atreviéndose aquí con una trama secundaria sobre un impacto astronómico que podría considerarse su propia versión de Cuando los mundos chocan.

Puntuación: 7